Del cine de autor al thriller contemporáneo, estas producciones recientes confirman que el cine colombiano vive uno de sus momentos más interesantes.
El cine colombiano de los últimos años ha encontrado nuevas formas de narrar sus obsesiones: la violencia que persiste, la memoria que regresa, la intimidad como territorio político y la creación artística como conflicto. Lejos de fórmulas repetidas, estas películas apuestan por miradas personales, riesgos formales y personajes atravesados por dilemas profundamente humanos.
Esta selección reúne cinco producciones que vale la pena ver en 2026 no solo por su calidad cinematográfica, sino porque dialogan con el país desde distintos frentes. No todas buscan respuestas ni consuelo; algunas incomodan, otras conmueven, pero todas confirman que el cine colombiano vive un momento de identidad clara y ambición narrativa.