Solo tiene 7 episodios y es crimen real: la miniserie de HBO Max que te perturbará desde la primera escena
Santiago Díaz Benavides
Lector, melómano, miope curioso y cinéfilo. Me dicen El Profesor. Vivo en Bogotá con mi prometida y dos perros.

Una historia donde la rutina perfecta se quiebra y deja al descubierto la violencia que nadie quiso ver.

HBO Max

A primera vista, Love & Death parece una historia conocida. Una comunidad tranquila, profundamente religiosa, en un pequeño pueblo de Texas. Familias ejemplares, sonrisas constantes y una vida ordenada que se rige por normas claras. Pero la miniserie de HBO Max, basada en un caso real ocurrido a finales de los años setenta, se encarga muy pronto de desmontar esa fachada. Lo hace sin prisa, con una frialdad que resulta mucho más inquietante que cualquier giro efectista.

La serie narra el caso de Candy Montgomery, una ama de casa aparentemente común que termina involucrada en un crimen brutal. Sin embargo, Love & Death evita convertir su historia en un espectáculo de morbo. El relato avanza desde la contención, poniendo el foco en los gestos mínimos, las miradas esquivas y las tensiones que se acumulan en silencio. El verdadero horror no está en el acto violento en sí, sino en el camino que conduce hasta él.

HBO Max

Uno de los pilares de la miniserie es la interpretación de Elizabeth Olsen. Lejos de cualquier registro heroico o emocionalmente explícito, la actriz construye un personaje opaco, difícil de descifrar. Su Candy Montgomery no busca empatía inmediata ni condena automática. Es una mujer atrapada entre la represión emocional, el deseo y una moral que comienza a resquebrajarse. Olsen sostiene la ambigüedad durante los siete episodios, obligando al espectador a cuestionar constantemente sus propias certezas.

El contexto religioso juega un papel fundamental en la narrativa. Love & Death no utiliza la fe como simple telón de fondo, sino como un sistema de valores que condiciona cada decisión. La serie plantea preguntas incómodas sobre la culpa, el perdón y la forma en que una comunidad puede mirar hacia otro lado cuando la normalidad se impone por costumbre. En ese sentido, el crimen no irrumpe como un hecho aislado, sino como la consecuencia de una presión silenciosa y prolongada.

IMDb

Con solo siete episodios, Love & Death se instala en la mente del espectador y se niega a salir fácilmente. No es una miniserie diseñada para el consumo ligero ni para el impacto inmediato, sino para dejar una sensación persistente de incomodidad. Su fuerza está en la sobriedad y en la certeza de que, a veces, las historias más perturbadoras no necesitan exagerar nada: basta con mirar de cerca lo que sucede cuando la perfección se vuelve insostenible.

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